Ella, cantando te dijo lo que siente, te extraña y le duele, vos sabías esa canción muy bien. Hablaba de la muerte, esa de la que nadie puede escapar. Ese muerto llevaba tiempo lejos, hacía más de ocho años que le echaste la útima cubeta de tierra sobre el ataúd. Piensan en mortalidad, pero no aplica a ustedes.
A veces sos silencio, pero cuando hablás son temblor y hoy no es diferente. La sacaste de su refugio de palabras, llevás la cuenta de los años, meses, y días que han pasado desde aquella primera vez que la viste. La conocías sin haberla visto y te enamoraste. "¿Cinco y medio? aún no son ocho". Y ella sonrió.
Mientras todo muere, ustedes siguen renaciendo en ese día del 2007. Todo cambia, menos vos.
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