Cuántas cosas nos quedaron por hacer.
Es hora de agarrar los recuerdos, mi amor,
tanta nostalgia no nos lleva a nada.
Nos aferramos a lo que tenemos ahora,
mientras los fantasmas acechan y amenazan con mordernos.
"No tengás miedo, que yo te protejo,"
vos no tenés que cuidarme a mi.
No me cuidés de vos, que sos libre como el viento.
Cuidate de mi, la hija de puta que destruye todo a su paso.
Hay puertas que solo se abren de noche, amor,
como los balcones por donde los gatos se salen.
Los mismos balcones donde mis sueños logran alcanzarte.
La amargura nos invade,
ese baúl queda guardado,
hasta que nos volvamos a encontrar.
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