lunes, 6 de mayo de 2013

Random

Siempre pienso que nada va a mejorar entre nosotros. Luego me despierto con la sorpresa de tenerte conmigo de esa manera tan inesperada.

No soy plato de segunda mesa ni tu el mío, pero qué bien sabemos regresar al punto en común cuando todo lo demás se derrumba.

Lo único que no entiendo, es por qué me invade la tristeza.

Estás muy lejos.

martes, 12 de marzo de 2013

Odio soñar con vos

Odio soñar con vos y tus brazos fuertes.
Con tu corazón indomable y tu ternura al verme.

Odio soñar con vos y nuestras despedidas. Con mi pelo imposible y la insistencia de quedarnos.

Después todo desaparece. Amanezco de mal humor y pensando si es mejor así.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Me he perdido


Lo intenté por tercera vez, me enfundé en mi traje beige, miré hacia el suelo y me santigüé. Te encontré entre los escombros.
Y aún quedaba un muro en pie, te vi apoyada en el y creo que lo hacías para no perder la fe, el cristo en la pared se encogió de hombros.

Y tu con tu voz, esa voz y tu pálida piel, con el brillo en tu pelo del trigo, con ese otro brillo que imagino tras tu abrigo.

Pasaste estos últimos inviernos al calor de un infierno construido en el amor para acabar en demolición. Me dices "ahora ya estás advertido, no te fíes de un animal herido" y ¿qué te iba diciendo yo? Me he perdido.

Lo intenté siete veces más, quería ver lo que hay detrás de tu imperturbabilidad y abrir tu puerta de cuarenta y tres candados.
Te adiviné en tu balcón silbando una larguísima canción, pensando "¿es esto lo correcto o no?" Así que hice "chaz!" y aparecí a tu lado.

"Lo sabes, ahora ya estás advertido, no te fíes de un animal herido" y Oh! Descuida, le mentí, soy un experto cazador.
Lo has visto, es mi mundo derruido, lo que hoy es puro mañana está podrido y ¿qué te iba diciendo yo? Me he perdido.

Mátame si ya no te soy de utilidad, mátame tras leer el mensaje. Pero ahora me desnudaré sin quitarme el traje.
Lo he visto, es tu mundo al derrumbarse que "lo natural es odiarse", me dijiste, he de reconocer, con cierta convicción.

Y entonces entonaste dulces gritos, comenzó el más viejo de los ritos, ¿fuiste tu, fui yo o sencillamente fue algo superior? Y añadiste "si lo hacemos, tonto mío, pues hagámoslo como es debido". Y, ¿Cómo es eso?, pregunté y tu me dijiste "justamente así no" y paraste.
"Me lo tengo prohibido", yo protesté empapado y más que aturdido y ahora sí, que sí, que yo me he perdido.

martes, 12 de febrero de 2013

A veces

Dejo pasar el horror, para ver si después viene algo que lo supere. Que me haga ver que el horror vale la pena.

A veces, espero al horror con ansiedad. Porque el horror es hermoso, es el caos dentro del caos. El caos en el que vos y yo caemos, a veces.

A veces dejo que el horror me llene. Me abraza con sus brazos de hiel, con su toque frío de escarcha. Como mi corazón. El horror y yo somos el uno para el otro, los dos buscamos, los dos huimos, los dos somos oscuridad.

El horror lo traes dentro, mi amor. Es lo que escurre cuando hacemos el amor.

martes, 8 de enero de 2013

Palabras

Siempre hablo más yo, pero cuando hablás, tirás a matar.

"Siempre fuiste algo para cuidar", y yo ahí, con cara de tonta sin saber cómo reaccionar.

Que pasen los días rápido. Las horas no nos van a alcanzar.

viernes, 4 de enero de 2013

Alicia

Llena de temores y vacíos. El corazón y la sonrisa llenos, a veces con lágrimas.
Olvido selectivo, y los recuerdos de lo que más feliz te hizo en la vida son los que más duelen.
Todo, hasta perder la razón.
Soy Alicia, y vos, mi tren esperando en el andén.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Tanta canción, tanto olvido pendiente

Nada peor que cuando suene cada canción, yo pueda recordar el momento exacto en el cual significó algo para nosotros.

Como aquella que me pusiste por primera vez, en el tercer nivel de aquel centro comercial. Justo después de ir a ver discos juntos. Audífonos en la mesa, iPod en tus manos, encontrando el momento perfecto la canción "mirándote, estoy tan solo, adorable ser te quiero cerca mío". Después las risas, las miradas cómplices.

El disco en la gaveta, el me escucha cantar y no se imagina. Cuánto dejamos ir.

"Estoy enamorado de tu voz, estoy viviendo un tiempo bueno."